La Alternativa Comunitarista. Uno de los
más felices pensadores respecto a las consecuencias sociales de la
teoría económica ha sido el profesor alemán Albert O. Hirschman (1915).
Casi toda su obra ha sido traducida por el Fondo de Cultura Económica y
está disponible en Cedice. Durante 1983, Hirschman realizó una gira de
visita de poco más de 3 meses por comunidades rurales de Latinoamérica.
Lo motivaba entender el funcionamiento de agrupaciones comunitarias
formadas bajo el auspicio de la Fundación Interamericana – www.iaf.gov
-. Como resultado de la jornada, escribió El avance en colectividad
(FCE, 1986). En él considera el funcionamiento de esta modalidad de
cooperación.
La Cooperativa y las Agrupaciones Vecinales
usualmente surgen como respuesta colectiva, en el medio rural y en la
periferia de las ciudades, ante una agresión. Esta puede provenir de la
naturaleza –peligro de inundaciones -, de otros individuos –
intermediarios comerciales, pandillas criminales – y también del propio
Gobierno – ante expropiaciones de terrenos o deficiencia de servicios
públicos -. Quienes actúan como catalizadores y líderes comunitarios
tienden a ser activistas sociales. Tras el fracaso de acciones
radicales, optaron por canalizar sus energías sociales hacia proyectos
pacíficos de cooperación social. Como Hirschman señala, para muchos de
ellos la cooperativa es el equivalente de lograr una reforma agraria.
Se coopera cuando el beneficio individual que se puede obtener
actuando por cuenta propia es menor que el resultado personal que se
puede obtener colectivamente. En Argentina, por ejemplo, varios obreros
de la región de Córdoba han reactivado como cooperativas a las empresas
en que trabajaban y cuyos dueños las habían declarado en quiebra sin
pagar los pasivos laborales a estos operarios. La comunidad tiene un
sentido de pertenencia que le da identidad social frente al resto del
colectivo. Es la iniciativa privada de sus miembros y el deseo de
eficiencia económica lo que sustenta la cooperación. Se puede aceptar
financiamiento y asesoría externo, mas sin intromisión sobre los
derechos comunitarios. El Banco Grameen de Bangladesh, pionero del
Microcrédito, es un ejemplo de esta consultoría comunitaria.
El
costo de la cooperación es una porción de libertad individual. Existe
una reglamentación que suele ser rígida en la comunidad y hay un
permanente control mutuo respecto al desempeño. La cooperativa también
puede atrofiar ciertas habilidades individuales cuando realizan una
rígida división de tareas y pueden restar beneficio emocional a quien
gusta de la autonomía. Pasada la situación de emergencia o la amenaza
que originaron la cooperación, varios miembros pueden recalcular su
beneficio individual y optar por independizarse. Esta libertad de
entrada y salida es parte del convenio comunitario y distingue respecto
al colectivismo estatal.
El comunitarismo es
un camino de libertad alternativo para sociedades de países en
desarrollo. En lugar de escogerse la intervención de partidos políticos
o la renuncia a la propiedad privada, se opta por un arreglo
espontáneo, libre y consensuado que recurre y respeta a la iniciativa
individual. El mayor acceso a ingresos económicos que resulta de
organizaciones comunitarias bien administradas y el fortalecimiento de
la confianza individual de sus miembros pueden ser un motor hacia el
capitalismo en las sociedades más pobres, como en su día lo fueron los
gremios de artesanos y de mercaderes que hicieron posible la transición
hacia la Europa de la Edad Moderna.
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